19 junio, 2010

Una noche más...

Para ser espectro realmente me falta poco, si no como y no duermo, ahora que ya no existo para él pues nada queda más que dejar de pensarlo; entonces ahí si podré ser espectro y tendré la fe de disolverme con el tiempo y ya no sentir este vacío en el pecho. ¿O es que acaso los espectros sienten, sufren y aman? ¿Padecen de insomnio, recuerdos sordos y sueños rotos? ¿Piensan, sueñan, extrañan y añoran?
Ya no me falta mucho para ser espectro si no como ni duermo y pronto ya no existo. Mi único problema es que no quiero ser espectro, quiero un alma que él ame y un corazón para amarlo; quiero oídos para escucharle decir te amo una vez más y una boca para besarlo por vez primera... quiero un cuerpo y una vida para que estemos juntos.

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