02 agosto, 2010

La mujer de mis pesadillas



Hacía días no me reía así... Buena cinta.

Estar enamorado debería ser prohibido, así como lo son las sustancias ilegales, todas las sensaciones que provoca en el cuerpo pueden llegar a ser tan nocivas como la misma cocaína, cierto: se siente rico pero de repente te enceguesés y te volvés adicto.
¿Quién necesita esos momentos de absoluta felicidad? ¿a quién se le ocurre que sentirse así es estrictamente necesario? Hmmm... será que solo el enfermo que lo ha experimentado sabe que aunque la ausencia de su droga es aterradoramente exasperante, vale la pena entesar el brazo e inyectarse cuantas dosis se puedan. El problema es que el efecto no es para siempre y luego te das cuenta que las cosas que parecían absolutamente encantadoras; monerías, dichos y salidas que te hacían alucionar no son más que desperfectos y la realidad dista mucho del efecto óptico de la droga.
Me pregunto yo hoy que será mejor amar sin anestesia, así al natural, evadiendo el romance y las ilusiones del enamoramiento o dejarte embriagar y dejar que se enamoren para luego sufrir el desencanto cuando el efecto óptico acaba y no encuentre más que una mocosa loca imperfecta.
Probablemente yo no sepa renunciar a estar enamorada, es el placer más exquisito que siente el alma humana y si me preguntan quisiera estar enamorada para siempre; pero no siendo posible, prefiero entonces que nadie más se enamore de mí, no quiero ser la mujer de sus sueños para convertirme en mujer de sus pesadillas. Prefiero que alguien me ame así sin los efectos ópticos del enamoramiento, así es como quiero que me amen, porque yo sí quiero que me amen.

Un fin de semana superado
No sé que será pero me siento bien y me gusta ☺

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