12 agosto, 2010

Guardando el corazón


Ha sido un día bastante interesante. Probablemente lo que lo hace más significativo sean las reflexiones que me ha ido guiando el día; personas, circunstancias, lugares, el entorno mismo todos se confabulan para llevarte a un punto.
Honestamente los últimos días he andado con mis declives y no es fácil, más cuando hay tantas cosas que uno quisiera simplemente evadir pero no existe esa opción dentro de las posibilidades. Así que toca hacérsele el duro, dijo Ramazotti XD, y asumir las cosas y las responsabilidades, cómo duele crecer! ser adulto y saber que la vida que tenés es la que escogiste un segundo antes, que en cada decisión te estás jugando el futuro, asusta... cierto, pero qué oportunidad nos da el destino de dejarnos forjarlo.
Las últimas semanas se aproximan muchas decisiones que realmente me asustan pero que a la larga traerán mejores cosas con ellas. Sin embargo, sé que me vendría bien un poco de remanso emocional y es lo que he estado tratando de encontrar mas el instinto me traiciona, el incidente del zapato roto me afectó más de lo que esperaba. Sigo buscando mi equilibrio, hoy creo haber llegado a un par de entendidos que espero me funcionen. Estoy buscando todas esas cosas buenas que me llenan de alegría cada día.

En los últimos meses me he sentido como la hija prodiga, después de mucho pero mucho tiempo de andar lejos de casa, he regresado a casa y ha sido lo único que me ha sostenido. No me quejo de mis amigos pero ninguno podría comprender las dimensiones de los líos en los que me he metido pero la familia es familia, así uno sea el más desperfecto de los seres humanos.
Hoy mi hermano hizo algo por mí que me sacó las lágrimas, creo que la relación que tenemos de perros y gatos (qué pleitos los nuestros! XD) tiene, apesar de todo, esos momentos en los que te hace sentir bien saber que alguien quiere cuidarte.
Mi hermano no es de decir lo correcto cuando se debe, es especialista en cagarse en momentos perfectos pero ha asumido mi situación como un verdadero hermano mayor y eso de verdad me sostiene. Dejarme cuidar por él ha sido una de las cosas más difíciles que he hecho; aunque siempre discutimos y nos tratamos de estúpidos, amo cuando me seca las lágrimas, me hala hacia él y solo me abraza; es realmente reconfortante.
Hoy antes de pasar a recogerme me trajo una cajita de obsequio, lila mi color favorito (hasta eso tuvo el detalle, ese que es un chambón n.n), y depositó en ella un pétalo y me dijo algo que me dejó una gran lección: "si te vieras desde afuera verías que sos tan linda y delicada como este pétalo, y así como guardo este pétalo en esta cajita llena de algodón para que no se maltrate ni pierda su forma quiero que por primera vez haga lo mismo con su corazón" y me dijo esa cita bíblica que dice "sobre toda cosa guardada guarda tu corazón". Yo creo que tanta inspiración definitivamente no pueden salir de un energúmeno troglodita como hermanito, por eso no creo que haya sido coincidencia pues sus palabras fueron más valiosas que las decenas de horas en terapia o cualquier efecto ansiolítico.
Lo que más me asombró fue la cajita, creo que no es coincidencia; en mi cabecita idéatica (nunca olvidaré esa palabra) necesito encontrarle sentido a la cadena de eventos que se han venido dando.
Si tomás un pétalo en tu mano y lo aprietas fuerte para que no perderlo, el pétalo va a quedar todo lastimado por la misma presión de la mano pero si lo metés de verdad en una cajita y lo cuidás no hay forma que se maltrate porque lo estás protegiendo del entorno. El amor debe ser así, le das tu corazón a alguien para que con toda cautela lo deposite en su cajita y allí lo cuide de que no le pase nada mientras la otra persona hace lo mismo. Si manipulás el pétalo con tus manos lo podés dañar, tenés que cuidarlo porque es delicado. Creo que hace mucho no me siento amada cual pétalo, ni tengo esa sensación de que alguien está cuidando de mí; es más que una sensación romántica, es de tipo humano.
Tampoco reclamo porque ciertamente en medio de ese amor salvaje que teníamos, yo tampoco supe cuidar de él; al final, nos herimos y terminamos como estamos ahora.

Quiero amar como se aman los pétalos.

Creo que voy a hacerle caso a mi hermano, ha sido un buen consejo; de hecho, decidí que hoy voy a dormir.

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