25 septiembre, 2010

El niño de palabritas azules

El niño de palabritas azules me canta canciones culiolas para hacerme soñar, quiere explorar mis dos universos pero no sabe nada de mi astronomía ni de mis lunas ni de mis estrellitas perdidas, ésas que navegan aún en mis ojos y que, a veces, dreno con llanto. El niño de palabritas azules usa palabras de diccionario para impresionarme pero cuando se tropieza con mis palabras pecosas se asusta, se confunde y yo me río cuando titubea o se pone nervioso.

El niño de palabritas azules se esmera por descifrar mis dimensiones pero no tiene el mapa; toca puertas distintas pero no se le abren, es que él no sabe que existen ventanas. El niño de palabritas azules quiere hacerse hombre y hablarme con franqueza pero al menor movimiento regresa a la adolescencia.

A veces parece que quisiera un lugar en mi casa de locos para toparse conmigo pero en esta casa ya no se aceptan cuerdos. Este niño no sabe mucho de nada pero cree que sabe de todo, se pasa su tiempo tratando de traducir lo que yo digo pero este lenguaje mío es difícil de interpretar, realmente me conmueve lo mucho que se esfuerza. Este niño anda un poco perdido pero eso es porque usa la brújula, intenta cifralizar mis abstracciones y ponerme a contabilizar los días que me faltan para el olvido... ay, Dios ¿y yo cómo le explico?

Un día ese hombre de palabras azules me escribió un poema, tan dulce que no me quedó más que llorar y robar un par de pensamientos para dedicárselos y yo pensé entonces ¿qué voy a hacer ahora con esta montaña de palabras azules? Tal vez si le hago un cuento pero es que yo ya estoy cansada de contar cuentos. Mejor le hago un cuadro, voy a dibujar un solcito sonriente sobre las montañas y quizás más tarde pinte un árbol, una casa y un molino.

21 septiembre, 2010

Humanamente errónea


Amo la humanidad que me sacude, que me hace estar viva, que me hace sentir el calor y el frío, tu amor y tu olvido. Humanidad que me atraviesa, que me hace errónea, torpe y poco ecuánime; que materializa esta alma eterna.

No soy incorpórea; tengo un cuerpo que, aunque mozo y novato, te ansía, te extraña y resiente la ausencia de tus manos en él. Un cuerpo vulnerable al recuerdo, que hace combustión junto a otro cuerpo, que responde a caricias, que se extremece si lo tocan, que no sabe ocultar las ganas. Tengo un cuerpo finito que se desgasta a preocupaciones; que se angustia sin necesidad; que se ofusca, se encolera y se encela; que se paraliza cuando oye tu nombre, cuando te recuerda, cuando te sabe perdido. Tengo un cuerpo pequeño y frágil, en cuyos adentros circula sangre, que siente dolor y sufre, que se permite sentir porque así se sabe vivo.

Humanidad mía, solo mía, que me dieron para que no tema vivirla; para que sea yo sin miedo a errores.
Esta es la única humanidad que tengo, la que te ofrezco para que ames.

Cursis melodías

Me gusta esta canción.



‎sobre papeles dibujé caminos que iba a recorrer contigo...

Hay un camino nuevo y oscuro que dibujé, por el que transito, el camino que me toca lejos de cursilerías.


20 septiembre, 2010

18 septiembre, 2010

Corto circuito

¿Alguna vez mis palabras te hicieron corto circuito, te nublaron alguna vez la razón? ¿Acaso cuando me tenías cerca te asustaba en lo que te convertías? ¿Acaso perdías el equilibrio o dejabas de actuar con cordura? ¿Acaso perdías perspectiva o dejabas de pensar?
¿Acaso pensaste alguna vez que el estado de locura era una posibilidad real para vivir eternamente juntos?
No, lo olvidaba, ésa soy yo soñando con vos, en realidad no soy yo, porque con vos yo no sé quien te habla, quien te ama, quien te sueña, solo sé que dejo de ser yo.

16 septiembre, 2010

Se equivocó la paloma



SE EQUIVOCÓ LA PALOMA

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Rafael Alberti, (n. 1902).

Oh, palomita más tontita... medio mensa...

Grito ahogado

Este es un grito ahogado de media noche, dura lo que tarde en escribirlo, vos en leerlo y yo en dormirme. Hoy cuando llegue el día, se desvanecerá y no quedará nada de él y yo seguiré la vida lironda, pícara, entusiasta y cada vez más yo.

Durante el día la vida misma me ayuda a retomar mis caminos, cuando lo recuerdo pienso en las cosas que hacen imposibles que estemos juntos, maximizo sus defectos, transgiverso sus palabras y simplemente me dejo absorber por la vida que tiene sus personas agradables y momentos especiales.
Sin embargo, hay un dulce sentimiento que aún no se extingue, yo quisiera que no me importe pero es un vacío que me mata el hambre, se siente como un golpe seco en el pecho que te quita el aire y de nada sirven las miles de razones locas y cuerdas que tengo para no pensarlo. Me mata que alguien disfrute de su sonrisita torcida, de sus chistes malos, de su forma tan incómoda de ser; me mata que sea tan linda, tan perfecta para él, me mata que se merezca alguien que lo quiera mucho y que no sea yo, me matan todos los hijos lindos que van a tener. Me matan los recuerdos, las promesas, las risas; en realidad, me duelen... Me duele no ser nadie, ni ocupar un lugar especial y confirmar que no soy su princesa.
Me da rabia darle tanta importancia, haberme vuelto tan irracional y ridícula, ser tan loca y cabezona. Me da rabia ser parte de una lista de mujeres desquiciadas que no razonan.

Este un grito ahogado y medio tonto porque se aprovecha de que la razón duerme y sabe que si ella se despierta no podría decir que todavía lo amo, lo extraño, lo pienso y no lo olvido. Es un grito ahogado porque navega en mis noches autistas, porque se aferra de imposibles para seguir sobreviviendo, porque si lo digo en voz alta yo misma lo extrangularía para que deje de robarle oxígeno a las esperanzas reales, humanas y lógicas.
Este es un grito ahogado de media noche, que duró lo que tardé en escribirlo, vos en leerlo y yo en dormirme.

11 septiembre, 2010

Quizás, quizás y quizás...

Has estado esperando una visita importante. Te preparaste para ello y estás a la puerta esperando que llegue, atento a la ventana porque sabés que en cualquier momento llegará quien esperás... De repente, suena un carro y te asomás pensando que sí es, mirás y te das cuenta que es el vecino del frente; te volvés a sentar y esperás un tiempo más, oís otro carro pasar y te palpita otra vez el corazón, espiás nuevamente por la ventana pero ves alejarse el auto de tu puerta; entonces decidís que mejor es sentarse.

En realidad, no sabés cómo llegará pero estás convencido de que vendrá; quizás estacionó lejos te decís o quizás vendrá a pie, quizás tomó el bus equivocado, quizás perdió el correcto, quizás se perdió con las calles confusas de tu casa, quizás se olvidó la dirección, quizás está tocando en otra puerta, quizás vive muy lejos y le tomará más tiempo llegar, quizás, quizás y quizás... Quizás sea mejor encender el tele para no esperar en silencio...

Pasan los minutos, las horas, los días, las semanas, vos mirás la puerta, ves pasar las agujas del reloj, mirás perdido el tele, no sabés que programa es pero las conversaciones sin sentido te hacen compañía mientras esperás.

De pronto, le bajás el volumen porque te parece haber escuchado algo afuera. Te asustás porque parece que se aproxima algo, el corazón te vuelve a funcionar, mirás de nuevo la ventana esta vez sin disimulo, lo hacés con desesperación porque estás un tanto cansado de esperar, te asomás, mirás lado a lado y te das cuenta que no hay nadie, no hay nada. Sin embargo, abrís la puerta porque quizás haya dejado una nota en la entrada, quizás haya sentido pena y se fue sin tocar y está a solo unas puertas, quizás si te asomás afuera te vea a lo lejos y se decida a venir, quizás, quizás y quizás... Quizás pero cuando abrís la puerta te das cuenta que aquel ruido lo imaginaste, nunca existió auto ni hubo pisadas cerca de tu puerta, ni hubo recado ni hay nadie a unos pasos, solo fue tu imaginación recordando el sonido de los autos y las pisadas de la gente.

Te sentás de nuevo tratando de olvidar que esperás algo. Vas a adentro; hacés tus cosas; te cambiás los zapatos; te ponés otra camisa, no la linda que me gusta, te ponés otra. Pero, de tanto en tanto, te fijás por la ventana no porque escuchés algo, si no porque no encontrás cómo no hacerlo.

Te recostás y en eso oís tocar la puerta, te asustás porque no sabés si sos otra vez vos imaginando sonidos esperados o es real lo que escuchás y hay realmente alguien que toca. Apagás el tele y oís el silencio angustioso, no hay golpes, esperás y recobrás el aliento, pero de repente golpes nuevos interrumpen, golpes secos de puerta. No querés mirar por la ventana, te asusta que sea sombra; querés ya abrir la puerta. Vas al baño, te arreglás el cabello, te mirás en el espejo, te cambiás la camisa, respirás hondo, te acomodás la ropa, volvés a respirar hondo y caminás a abrir la puerta, ves la hendija de luz que irrumpe por debajo de la puerta y ves moverse dos piececitos, el pulso se te acelera, te tiemblan las manos, las piernas, el cuerpo, un hielo frío te corre en la espalda. Ponés tu manita en la cerradura y abrís la puerta...

Y ahí estamos los dos, frente a frente, temblando, sudando frío, sintiendo que el corazón se nos sale. No tengo una frase coherente qué decir porque vengo desde lejos y se toma un largo tiempo llegar hasta aquí; olvidé tu dirección y me perdí entre tantas calles confusas; tomé un bus incorrecto y tuve que regresar a mi casa a buscar la dirección correcta. El viaje fue extenuante y temía perderme de nuevo buscándote, así que no quise salir ese día y me tomé un tiempo para planear una ruta.

Un día decidí que era tiempo de venir por vos y tomé el autobús pero estaba tan cansada que me dormí y me bajé después, en una parada errónea y caminé muchas calles tocando puertas equivocadas, dándoles a otros una descripción sobre vos. Conversé con extraños, les pregunté por vos; pensé encontrar tus ojos en otro rostro y quise creer que sí eras vos pero no eras, pensé escuchar tu voz en otra boca y quise creer que sí eras vos pero no eras; abracé, besé y quise; me abrazaron, me besaron y me quisieron pero ninguno eras vos. Me di por vencida muchas veces pero seguía esperando que alguien me dijera dónde estabas, que alguien supiera cómo llegar a tu casa pero todos me daban señales falsas, nadie sabía dónde encontrarte.

Un buen día llegué a esta calle y vi la que creía era tu puerta, quise tocar pero tuve temor de no fuera tu puerta, temor de que no seguirías esperando por mi, miedo de que ya hubieras abierto la puerta a otro rostro distinto al mío, me asustaba que ese otro rostro me abriera y que tuviera que regresar desde tan lejos llorando mi camino y tener que empezar a buscarte de nuevo. Entonces me fui un tiempo y luego regresé pero no sabía si estabas o si te habías ido, por ello me fui a espiar tu puerta desde un par de calles, un día te vi abrir y supe que todavía esperabas.

Este camino ha sido largo pero aquí estamos, te miro a los ojos, vos mirás a mi alrededor y luego me mirás, tampoco parecés saber qué decir; mientras solo espero que me confirmés que no estoy equivocándome de casa. Solo sé que necesito que digás que soy yo a quien esperabas; que finalmente me preguntés:

"mi amor, ¿por qué tardaste tanto?"


¿Te suena? Es porque también estoy esperando una visita importante. A veces le bajo el volumen al tele para escuchar mejor, a veces abro la puerta intempestivamente, a veces solo me siento tratando de olvidar que espero algo. A veces solo escribo, a veces solo pienso, a veces solo espero...


"Porque a mí me podrían arrancar el recuerdo como un brazo,
pero no la esperanza que es de hueso y cuando me la arranquen
dejaré de ser esto que te estrecha las manos
."

Jorge Debravo

09 septiembre, 2010

El pichirulo


Mi papá tenía un jeep que había heredado de un primer trabajo que tuvo. Mi papá amaba a su jeep con todo su corazón. Le decía D'artagnan porque alguien había resuelto bautizarlo así pegándole una calcomanía en el parabrisas; en la casa lo conocíamos como el pichirulo.

Usualmente anadaba el carro solo, nunca nos llevaba a pasear en él porque decía que nos quejábamos mucho cuando había que empujar y aquellos improperios proferidos laceraban la autoestima de D'artagnan.

En las tardes de fin de semana, tomaba al pichirulo y se iba de Luna de Miel con él y no lo veíamos regresar hasta llegada la noche, no sin antes haber pasado parte de su fin de semana chaneando al perolillo (tenía muchos apodos el pobre jeep), lo cual iba más allá de echarle cera implicaba el poner y quitar piezas a lo loco y hacer todo tipo de desperfectos y experimentos. Lo veíamos hablarle y confiarle secretos y cuando menos lo esperábamos se desaparecían los dos, la bendita carcacha se lo llevaba y no lo regresaba hasta que la noche había caído. Mi papá amaba a su jeep con todo su corazón.

Resulta que en ese tiempo yo tenía la afición de coleccionar hojas de carta y habían llegado unos blogs nuevos a la librería pero como me encontraba corta de efectivo, se me ocurrió una gran idea. Mi alta visión empresarial me permitió convencer a mi hermano de que yo, con aquella carita y aquel patético cuerpecito, podía enseñarle a manejar el mismísimo D'artagnan, tal oferta le costaría tan solo mil pesos (lo suficiente para que yo comprara mis papeles de olor y una pequeña ganancia no caía mal), aquello incluía las lecciones teóricas y la práctica supervisada, barato el combo.

En un inicio se mostró un poco incrédulo pero la seguridad de mis promesas lo persuadieron. Finalmente le pareció nada riesgoso y muy fiable que una niña de escasos 8 años le enseñara a conducir y, valga decir, no una niña cualquiera, si no ¡yo! (ay, mi hermanito que siempre ha sido sagaz), él estaba demasiado emocionado con la posibilidad de arrancar a D'artagnan.

Como vivíamos en una ligera cuesta, mi papá solía poner dos grandes piedras que aguantaran al perolillo, todo era cuestión de quitar las piedras y soltar el freno de mano y a manejar se ha dicho. Las instrucciones eran muy sencillas: "observe y aprenda" luego "haga lo mismo". Honestamente en aquellos tiempos no planificaba mucho ni tenía estrategias de trabajo muy complejas, tampoco considera Plan B o posibles dificultades; básicamente el plan consistía en quitar las piedras y dejar rodar el carro cuesta abajo.

Y así lo hicimos, entre gritos maravillados contemplábamos cómo nos movíamos... cuesta abajo... Mi hermano insistía en tomar el volante pero justo en ese momento me puse a pensar en los inconvenientes de nuestra hazaña; porque en mi visión empresarial no había establecido cómo lo detendría siendo la pendiente tan larga, ni tampoco la forma en la que regresaría el carro a su lugar, considerando que deseaba que no se entrometieran en mis negocios y dicho sea de paso no fueran a castigarme, no había pensado en nada de eso.

Suficiente para mi crisis: empecé a gritar como una histérica y ante aquella reacción tan inesperada de la instructora, mi hermano le dio por pedir auxilio, "¡nos morimos, nos morimos!" lloraba el pobre.

Mi papá salió corriendo detrás de nosotros pero habíamos agarrado velocidad y pocos metros antes de que nos alcanzara, pegamos contra un poste que guardaba la vuelta de la calle. Mi hermano, quien continuaba gritando, cayó a unos metros, con un brazo casi roto. Y yo chillando como una Magdalena porque ¡había matado a mi hermano!
Aquel era un cuadro digno de verse.


Hacía mucho no me acordaba de esa historia, hoy mientras lo miraba descansar me vino a la mente y me acordé de verlo semanas después reparando a D'artagnan, entregado, silencioso, con su carita de ogro.
Mi papá amaba su carcachita pero más nos amaba a nosotros.

Es fácil perderse mirando absorto a quien amás, yo podría verlo allí por horas, oyéndolo respirar, viendo sus mangueritas y sabiendo que ese cuerpo es un pedazo de vida mía sin la que no logro imaginarme; no me hace falta que me diga nada porque yo sé que me ama más de lo que yo alcanzo a comprender.

08 septiembre, 2010

Fue idea mía...



Al final mis instintos eran ciertos, estaba equivocada pero de otra forma...

06 septiembre, 2010

Bon Jovi rules XD

Hoy he pasado por todas las emociones habidas y por haber, en mi estado multipolar se me complica pensar razonablemente...



When he holds you close, when he pulls you near
When he says the words you've been needing to hear
I wish I was him, that those words were mine
To say to you till the end of time

Sí, qué tontilla... Sí, yo sé. Pero lo dejo aquí, aquí se queda. Su comportamiento lo hace todo más fácil, duele más pero es más fácil, aclara mis dudas, apaga esas esperanzas locas que a veces se prenden producto del recuerdo.



Awww... Demasiado linda... Gracias



Tendré otros 100 años más para que me cuiden, me abracen y me amen... para que me enseñen a amar, a abrazar y cuidar... Tendremos 100 años para aprenderlo...

¿Qué me falta?

Todas las mañanas me hago la misma pregunta antes de cerrar la puerta.
A veces echo una ojeada adentro, otras solo tiro la puerta y avanzo sin detenerme mucho a pensar.
A veces me devuelvo y busco de nuevo porque hay días del mes en que la sensación de culpa por lo olvidado es más fuerte, otros días asumo que si lo he dejado tan poco será tan grave, encontraré maneras de ingeniármelas sin ello.

Todas las mañanas me hago la misma pregunta porque sé que me falta algo pero no sé qué es. A veces solo ignoro esa pregunta, me pasó minutos, horas y días ignorándola; ha sido tan prolongado el tiempo ignorando que me parece llevo años en ello. Otras veces me pasó horas, días y semanas buscándolo; ha sido tan intensa la búsqueda que me parece llevo décadas en ello. Busco siempre en los mismos lugares, como si en la segunda ocasión aquello que no estuvo la primera vez mágicamente fuera aparecer en la siguiente.

¿Te has preguntado qué te falta?
Yo adoraba que respondieras que yo te faltaba, yo te creía cuando lo decías.
A veces te busco a vos en un rostro ajeno pero sé que no sos vos. ¿La verdad? Sí, duele, no despacito ni suavecito, duele mucho; porque hoy sé que no me buscabas a mí, porque el huequito que tenés no lo lleno yo ni tiene mi forma, vos lo querés llenar con otras formas. Entonces yo sé que no sos vos lo que a mi me falta; aunque eso duele más porque yo aún lo creía, es de alguna manera más fácil porque sé que lo que a mi me falta no sos vos.

Hoy me pregunté de nuevo ¿Qué me falta? Revisé los bolsillos, eché un vistazo a la casa, miré mi bolso y no supe que me falta, así que cerré la puerta esperando que lo que sé que me falta no me haga falta hoy y si no llego a enterarme de qué es aquello, ojalá pueda encontrarle reemplazo así como cada día le encuentran sustituto los cientos de rostros que yo veo cada día.

En el fondo espero que lo que yo busco se pregunté por mí algún día y entonces me responda la pregunta de cada mañana; la vida misma tendrá sentido, mi búsqueda de aquello que no sé qué es tendrá su termino, entonces sabré que sos otro vos lo que busco, uno que me buscaba a mí.


De repente hacés todo más claro.

Hoy voy a respirar muy hondo, muy hondo, muy hondo para sostenerme en dos pies.
Que por dentro sé que soy más valiente que por fuera y es un poco cansado llorar tanto...

05 septiembre, 2010

Llorar a lágrima viva



Llorar a lágrima viva

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,

las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,

llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,

como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,

de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio Girondo



Yo tengo varias nubes adentro, muy adentro, arraigadas en el alma; me da la impresión de que si las lloro hoy, poco a poco bajará el caudal y mañana quedarán menos tormentas internas.
Si tan solo pudiera drenar con ellas, la incertidumbre y los miedos, lloraría aún con más ganas, lloraría riendo, soñando, esperando. Mas si no se puede, entonces lloraré de miedo temiendo, drenándome, sin esperar nada hasta que la lluvia que hay adentro se acabe y escampe en mi alma. Y mañana me mostraré valiente para vos, para que no te perturben mis lágrimas, para restarle angustia a tu vuelo sereno y darle consuelo a mis miedos.

Vida

Hoy vi la más tierna y amarga imagen del mundo, lo vi a mi sobrino sentarse en el borde de la cama, y con sus pequeños bracitos formar una argollita de amor para rodear el corazón de un viejo.
Y allí sin decir mucho, lo vi a mi viejito soltar una lágrima angustiosa y contenida, una que no quiere dejarse salir porque le apena, porque no quiere mortificar pero se desborda porque es inmensamente humana.

Y yo no me pude contener y salí corriendo porque me asusta que me lo esté robando poco a poco, y que ya no podamos pelear ni yo pueda hacerlo reír, que ya la realidad sea tan dura que se acaben las historias dulces para vivir...

Yo quisiera besar sus manitas y prometerle como alguna vez me lo prometió que todo estará bien pero yo no sé si eso será así...




Awww... me lo como a besos por bello. Me encanta escuchar musiquita con él.

If I laugh




If I laugh just a little bit
maybe I can forget the chance
that I didn't have to know you
and live in peace, in peace
If I laugh just a little bit
maybe I can forget the plans that
I didn't use to get you
at home -- with me -- alone
If I laugh just a little bit
maybe I can recall the way
that I used to be, before you
and sleep at night -- and dream
If I laugh, baby if I laugh
just a little bit


¿Qué parte no entienden?
Que para que me besen el cuerpo, hace falta que me besen el alma; y nadie me la ha besado como me la besabas vos.

Estado: medio hippie pero me río...

Sana, sana colita de rana



Yo antes pensaba que mi papá tenía respuestas a todas las preguntas, pero de repente las preguntas se volvieron más complejas y ahora ya no tiene respuestas, se pregunta lo mismo que yo; ahora soy yo quien le besa la frente y le promete que todo va a estar bien...

04 septiembre, 2010

Yo no sé mañana...

Cómo odio no saber que va a pasar mañana... Tengo pegada esta canción, bonita, me hace pensar... recordar...



"El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto"
Charles Chaplin

To the virgins, to make much of time

Gather ye rosebuds while ye may,
Old Time is still a-flying:
And this same flower that smiles to-day
To-morrow will be dying.

The glorious lamp of heaven, the sun,
The higher he's a-getting,
The sooner will his race be run,
And nearer he's to setting.

That age is best which is the first,
When youth and blood are warmer;
But being spent, the worse, and worst
Times still succeed the former.

Robert Herrick