14 noviembre, 2010

Todo pasa

Esta tarde inhalé fuerte y me acosté a mirar las nubes, vi las montañas perdiéndose en el horizonte y pensé en lo diminuto de mi cuerpo en este pequeño espacio. Pensé en esa lágrima que siempre se me escapa cuando pienso en ese universo infinito y lo finito de mis tragedias; la dejé secarse en mi cara y me atreví a reírme de mí misma, de estos espacios de locura que me siguen y de toda la torpeza que gobiernan mis acciones.

Ya pasó, como esa nube loca que se cree avión, como la niebla que se desvanece cuando calienta el día. Como mi corazón que se muda cuando una esperanza llega. Pasó, todo pasa. Y yo sonrió porque si se trata de verdades yo tengo la más importante guardada en mi puño, la aprieto fuerte para que no se me escape y cuando sea el momento la dejaré libre para que vos la disfrutés conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Y vos qué pensás?