01 julio, 2011

La fragilidad de la vida by Director

¿Has alzado un bebé de pocos días con el miedo de que con cualquier torpeza se te lastime o le hagás daño?
La vida en sus inicios parece tan frágil y con el tiempo vas olvidando que este polvo del que estás hecho no es más que una prueba de lo frágiles que somos. 
Somos solo inquilinos de estos cuerpos.

Esta es una hermosa reflexión que encontré y que quería compartirla porque me pareció muy cierta... 


Bueno, hace tan solo un par de días la muerte de un personaje del ámbito nacional, conmovió a la mayoría principalmente por el tiempo y la forma en que dejó este mundo y es que sí, fue tan drástico e inminente, a su lado viajaba alguien que también se marchó con él, una persona posiblemente incluida entre las más importantes de su vida, a lo mejor más bien, ya era la más trascendental de una vida que para la generalidad, apenas iba por medio camino o comenzaba.

Un hecho como éste definitivamente te pone a reflexionar, ¿Y la vida cuánto dura? ¿Por qué todos nos preguntamos el por qué le tocó una persona tan jovial, con tanto futuro, tan “buena”, tan humana, tan exitosa pero a la vez humilde.

Y bien, generalmente pasamos planificando qué haremos en unos años, cómo queremos que sea nuestra familia, cómo será nuestra salud; para ésto incluso vamos al gimnasio, nos nutrimos de lo mejor y a veces destinamos muchísimo tiempo y recursos de todo tipo para sentirnos saludables y vernos bien; aunque sea solo ante nuestros ojos, al fin de cuentas mientras uno se sienta bien, es lo que importa, por otro lado también visualizamos como será nuestra familia, o cómo será nuestro hogar, en conclusión; de verdad casi siempre como al inicio de una edificación, todo está diseñado y graficado para nuestra vida o ese “más adelante”, nos llevamos horas, días, meses y años hablando de ella, soñamos con ella e incluso una que otra noche de pensamiento, algo le incluimos o mejoramos, nos ambicionamos porque todo transcurra pronto para que ello llegue sin ninguna demora a nosotros.

¿Pero qué sobreviene cuando somos nosotros los que no podemos llegar a ello? ¿Qué pasa cuando la vida nos sorprende y decisivamente nos desvía a otro camino desconocido, nos empuja violentamente a una avenida perpetuamente eternizada? ¿Qué pasa con eso que hemos planificado y que creemos controlar llamado “vida”, esa misma que cuando quiere nos puede tomar por el cuello o por el contrario puede levantarnos entre las nubes, estrellas y lunas, y hacernos reír? Ella no nos pertenece, nosotros somos los que le pertenecemos a ella, nosotros somos sus inquilinos, los que arribamos a ella en una fecha que nunca se olvida y más bien se celebra, llegamos sin plazos, sin contrato y sin una preceptiva vigente de cómo “vivir”, sin ninguna guía más que lo que nos dictan los valores, las cosas buenas, las usanzas, las etapas, las lágrimas y las experiencias que transcurren conforme seguimos caminando, no olvidemos que podemos caminar, pero no siempre se avanza, muchos solo giran o a veces solo asedian y trotan rodeando las distracciones que abundan en la vereda, ¡lástima energía!.

¡Qué vida más traviesa! ¿Por qué en un par de segundos puedes dejar sin efecto todo el resto de la paja de la que vengo hablando hace rato? Sí cierto, porque razonablemente somos demasiado frágiles… a veces a muchos se les ha roto el alma, a otros se le apagaron las ilusiones, a otros se le murieron las esperanzas y algunos se les apagó la razón por la perdida de un amor de mentiras, un pinche negocio o hasta algo sencillo y comúnmente adquisitivo, muchos “mueren” de incontabilísimas formas diariamente porque sí, seguimos siendo demasiado frágiles, muchos se sienten muertos aunque su corazón nunca haya dejado de latir, y a pesar de que su cuerpo continúe inhalando y exhalando aire, y a favor de no hacerlo haya de por medio una tristeza o un simple mal momento; sigue extrayéndole el oxígeno que mantiene respirando y coexistiendo ese pedacito de ser entre el resto de gente “viviente” y un mundo sin significado no más allá de nuestras narices o lo que queremos ver.

Ojalá pudiésemos dejar de ser tan frágiles… ojalá consiguiésemos aprovechar más la “vida” y no nos suicidásemos todos los días con muertes de mentira e insignificancias como las que antes escribí. Me gusta esa frase de “Vida solo hay una” por eso, aprovechémosla porque un día se nos fenecerá de verdad, sin aviso, sin tiempo para despedidas ni agradecimientos entre abrazos.

Los cierto es que tenemos un creador que muchos le cambian el nombre, la condición o la misma forma, lo cierto es que aunque quizá tampoco tenga un contrato con nosotros por arrendarnos y permitirnos permanecer en su villa, sí conoce con reparo y toda la certeza esa fecha que todos se cuestionan, esa que muchos quieren ignorar y algunos otros le temen, la fecha que antes decía, llega sin anuncios, carteles y fulguras más que la de un incidente, accidente o cualquier eventualidad fulminante o lenta y dolorosa como una enfermedad.

Admiremos, justipreciemos y aprovechemos el regalo más valioso que tenemos; la vida, la que incluye personas y sentimientos de valor, momentos irremplazables y de las malas experiencias; aprendamos y saquemos lo bueno como lo haría un viejo sabio, respetemos que no podemos asesinarnos a nosotros mismos mientras no nos apaguen esa maquinita que puede volverse antigua sí, pero sigue trabajando por nosotros y aquí le llamamos corazón.
Dejemos de lado la fragilidad que no mata y nos confunde, y limitémosla respetándola únicamente hasta una única partida definitiva.

2 comentarios:

  1. "Admiremos, justipreciemos y aprovechemos el regalo más valioso que tenemos; la vida, la que incluye personas y sentimientos de valor, momentos irremplazables y de las malas experiencias; aprendamos y saquemos lo bueno como lo haría un viejo sabio, respetemos que no podemos asesinarnos a nosotros mismos mientras no nos apaguen esa maquinita que puede volverse antigua sí, pero sigue trabajando por nosotros y aquí le llamamos corazón."

    Buenisimo!!! :D Alguien dijo, "la vida hay que vivirla y no pasándola discutiendo sobre ella"... yo creo que solo con el tiempo empezamos a apreciar esas cosas... a vivir día a día, apreciar las personas y los sentimientos...

    Que tengas un viernes genial Luniux, e inicio de fin... yo puuuffff... sigo en modo de "Cotton candy" :( y eso es una pega... besitos!!!

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  2. Awww.. lo siento, Paliux, que te recuperes pronto, nena.

    Sí, hermosa reflexión, disfrutaríamos más la vida si valoráramos cada instante.

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