28 agosto, 2011

Awww...


No, no estoy esperando que llame.
Tampoco estoy pensando en él y en que estará haciendo. Tampoco estoy haciendo conjeturas sobre porque no suena este teléfono, ni sobre las miles de razones posibles para tanta ausencia inexplicada.
No, no estoy triste.
Tampoco es que quiero escucharlo, tampoco me hace falta su voz ronquita. Tampoco lo extraño ni lo quiero más de lo que quiero. Tampoco es que sin saberlo empecé a necesitarlo.
No, no es eso.

No estoy llorando.

Es solo que está lloviendo, suavecito y constante y cada gota ligera me recuerda ese invierno del que me sacaste.

3 comentarios:

  1. Ultimamente...mis sabados suenan como esta entrada tuya.

    Un abrazo!

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  2. Awwww :(
    Son horribles los días así, las horas se hacen eternas...

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  3. aichhhhhhhhhhh.. esto sta muyy hermoso y triste :(

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