30 septiembre, 2011

Beso de mandarina


-¿Quieres un beso de mandarina?
-Ahorita no, corazón, estoy ocupada. Cométela vos.
-No... mandarina no, un beso de mandarina.

-¿Entonces?
-¿Entonces qué?
-¿Vas a querer?
-¿Querer qué?
-Un beso de mandarina.
-Bueno... dámelo.

Y se metió un gajo de mandarina en la boca y me lo estalló con un beso en la mejilla. Y luego los dos nos estallamos a reír.

Los niños son ese recordatorio de que la vida es ese momento que un besito te chorrea por el cachete, que no importa cuando seria y ocupada sea la vida siempre debe haber tiempo para un besito de esos.
Amo tus besos de mandarina. Son todo lo que necesito para que un día sea perfecto.

2 comentarios:

  1. aichhhhhhhhhhhhhhhhh noo.. q ternuraaa :) asi son los ninos, pequenos criaturas magicas que nos recuerdan la importancia de la magia,de la alegria con sus sonrisas.

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  2. Awww.. si n.n
    Es magia lo que tiene su sonrisa.
    Saludos!

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