22 septiembre, 2011

Eternidad


Mi eternidad somos vos y yo
en ese momento en el que la aguja se detiene,
en el instante justo en que se acaban las preguntas
porque no nos hacen falta las respuestas.

  Es un "mi amor" dicho por tu boca. 
Es que un silencio de miradas 
que sin decir nada lo dicen todo.
 Es anclarme en total abstracción
al mirarte haciendo cualquier cosa.
 Es un abrazo tuyo, un beso
después del cual podría morir
porque ya lo habría vivido todo.
 Son tus manos, son tus dedos
engrendrando mariposas en mi vientre;
 es esa tibia sensación en mi cuerpo
que las hace alzar vuelo, 
que me lleva con ellas
al punto más alto del cielo
en donde no existe el tiempo.

Mi eternidad no necesita mil años
ni un infinito porvenir,
ni ninguna inmortalidad;
mi eternidad te necesita a vos 
rompiendo los cronómetros
porque te diste cuenta
que yo soy tu eternidad.

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