23 octubre, 2011

Si apenas me acuerdo de ayer...

Hace un año exacto escribí Todo es para siempre
"...Y tenemos esta condición mortal que nos hace pensar que nada es para siempre, ni el vigor ni la osadía con la que altaneramente enfrentamos la vida; pero pasadas las horas te das cuenta que cada momento es para siempre, lo grabás y te dura eternamente porque todo es para siempre. Yo no olvido ni él olvida el día que le dije sus verdades en la cara y me marché azotando la puerta, con una sonrisota de victoria pero con el corazón compungido ni las veces que al teléfono me colgó sin dejarme decir nada. Nada se olvida porque así se quiera borrar todo es para siempre..."
Hace un año empezamos a despedirnos, a hacer que todo sea para siempre, aprendí a poner en balanza en función de lo importante, aprendí a callar muchas veces pero sobre todo aprendí a perdonar...
Al final ¿qué sería la vida sin la renovación que nos ofrece el perdón? Porque el perdón es esa elevación del espíritu que te hace alcanzar un estado más sublime de vos mismo, porque llegás al entendimiento de que al darlo te salvás del dolor que te produce cargar con tanto peso. 
Cada almuerzo de domingo siento el alma ligera al mirar su rostro, cuando sus manos se acercan temblorosas intentando alcanzarme corro a su auxilio con la misma prisa con la que antes huía. El no es el mismo hombre, sus ojos, ay, sus ojos... "mirame cuando te hablo" me decía... estos ojos míos no son los mismos ojos desafiantes que lo enfrentaban sin reservas ni reverencias, estos ojos son otros porque su mirada cambió la mía.

-Hace un año, papito, ¿te acordás?
-¡Ay, chiquilla, si apenas me acuerdo de ayer!

Y se echa a reír... Y yo le beso la cabeza.

-A ver entonces ¿qué hiciste ayer?...

2 comentarios:

  1. huyyy que ternuraaaaaaaa :x besitos nena :)como siempre me encanta como escribes .

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  2. Awww... Gracias, Kami.
    Besos de vuelta! :*

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