22 abril, 2012

La noche que te convertiste en vampiro

La noche que te convertiste en vampiro noté que no era noche de luna, fue cuando me di cuenta que tus ojos brillaban distinto y que la miel de tus labios era en realidad un rastro de sangre. Por vez primera tuve miedo... no ese miedo loco de enamorarte perdidamente; tuve miedo de no ver tu reflejo, tuve miedo de tu gusto necrófilo, entonces sonreiste como quien planea con toda alevosía algo macabro y yo supe que algo verdaderamente malo ocurriría.
No era una noche cualquiera... llovía tanto... como si se hubiera roto una fuente eterna; corrimos al auto a refugiarnos y cerradas las puertas, soltaste esa mirada, seguida de una frase letal y yo supe que era tiempo. Entonces te salieron colmillos y te aferraste a mis muñecas... yo lo resistí como quien sabe que no tiene elección; ahí mismo me despedí de tu cuello mortal y te di la bienvenida a un mundo de muertos vivos; ahí supe inmediatamente que tu pérfido amor me había sobrepasado y que te había convertido en un vampiro.

-¿No vas a decir nada?
-No. Ya no tengo fuerzas.

A propósito de vampiros, noches lluviosas y aprendices que sobrepasan al maestro...



2 comentarios:

  1. Waoooooo !!! Q intensa entrada nena.. Llevommuchomsin pasar x aquii pero mi tiempo es poco y mi corazón Sta. De luto...aun así siempre te leo.. Besitosss mi luna :)

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  2. Nena, cómo que de luto? :(

    Un beso de vuelta, gracias por pasar, guapa!

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