02 mayo, 2012

Abejones


Como abejones de mayo,
chocando contra las paredes,
cayendo aturdidos
y volviendo a volar,
sin tiempo de dolerse ni llorar 
porque la ruta espera.

 Atraídos por cualquier espectro de luz,
aun la más breve,
la más ligera,
esa parpadeante,
aquella sempiterna.

Perdidos en la ciudad,
lejos de la tierra,
probando suerte
donde no deben,
oyendo voces que no entienden.

Confundidos, 
dejándose llevar por la ilusión 
que se alimenta tras la ventana,
allá en ese cuarto.

Esperanzados 
aunque la vida los derrumbe de un zapatazo.
Y es entonces,
cuando los crees muertos,
que levantan aquellos pesados cuerpos
y extienden las alas.

Y ya no te parecen tan torpes
porque te das cuenta
que solo están buscando
refugio contra la lluvia,
un poco de amor en una noche fría.

2 comentarios:

  1. Hermosísima alegoría!! Creo que de repente entendí. Qué cosa? Entendí. Punto. u_u
    Ahora sé a qué especie pertenece La Maga...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jeje... cuando lo vi levantarse después del porrazo que se llevó contra la pared yo también entendí que no éramos tan distintos.
      Gracias por pasar ;)

      Eliminar

¿Y vos qué pensás?