05 mayo, 2012

Cochina envidia

La envidia es un veneno bastante potente, consume a quien lo bebe y en lo único que afecta a quien aparentemente lo "provoca" es la lástima que te ocasiona ver el espectáculo de aquel que se retuerce por su propio veneno.
Lo patético del envidioso es que tiene la triste esperanza de que su pataleta va a terminar afectándote, es cierto que a veces esos shows tan absurdos se convierten en contaminación visual y terminás dándote cuenta de que a dicha persona le molesta tu éxito pero al cabo de un rato, es fácil ignorarlos ya que hay mucho trabajo por hacer y mientras aquella pierde SU tiempo revolcándose en su envidia, vos estás aprovechándolo cultivando y cosechando mayores éxitos.
Lo triste es que se le convierte en un círculo vicioso que no le permite disfrutar de sus propios logros, ya que está tan pendiente de lo que hacés que se le olvida que también podría estar festejando lo suyo o quizás es una forma de evadir que no tiene nada que celebrar, eso es más triste todavía.

Cuanto más exitoso seás más probabilidades tenés de toparte con envidiosos, así que si te rodean es una señal de que lo estás haciendo bien. Así que la mejor forma de sobrellevar estos terribles parásitos es bañarte en aceite y asumir los espectáculos patéticos con bastante humor. No perdás el tiempo porque pueden cumplir su objetivo desviando tu atención de tus metas.

Y vos, envidios@, mientras dedicás tiempo pensando en qué tengo y que no, cómo lo he logrado, si no lo merezco o no; ¿por qué no mejor dirigís tus esfuerzos hacía vos mism@?, sería más provechoso y te evitarías retorcerte al saber que lo que te da envidia es apenas un inicio, ni siquiera es lo mínimo de que he planeado alcanzar. Vos decidís o seguís pendiente de lo que hago y tenés una torturosa existencia o empezás a vivir por vos mism@ y sos feliz con lo tuyo, que no hace falta que te comparés conmigo. Un consejo. ;)

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