26 junio, 2012

Enamoradictos

No fumo, tampoco consumo drogas y para tomar soy bastante mala (bueno, a veces un vinito en noche de viernes...). Los vicios se me dan mal pero cuando se trata de esas drogas internas que segrega el cuerpo cuando lo ven, soy absolutamente adicta, viciosa y prosélita. Mi amor es bien científico, inicia con una descarga eléctrica en cualquier parte que me toque y desencadena un cóctel de hormonas que me inundan todo el cuerpo, me torno desatinada, torpe y errática y se me olvida cómo conectar palabras las. 
A veces aluciono y nos imagino sentados en el parque o caminando por la arena o yéndonos a mochilear a Suramérica. Otras más sufro de falta de concentración...
Hablaba de? De... Ah, sí... Esa cosa que llaman amor a mí llega como enfermedad crónica y no conozco tratamiento eficaz para combatirlo. He consultado con el especialista y me ha dicho que me abstenga de enamorarme porque mi situación es grave, que le preocupa que mis visiones terminen en fantasmagorías como... ya sabes, la vez anterior y la anterior a esa y... bueno, la que le antecedía.
El problema es que soy adicta a, necesito de oxitocina y mucho de dopamina, que si la feniletilamina me hace falta soy peor que los drogadictos en abstinencia; ahora funciono bien, la productividad crece de manera exponencial a mi falta de enamoramiento y para una enamoradicta eso es bueno... ¿verdad?
Es decir ¿para qué quiero sonreír taradamente o escuchar canciones cursis que me lo recuerden? No necesito escribir versos culiolos ni perder toda mi capacidad discursiva cuando me llama por teléfono, no, ¡qué va! a mí eso no me hace falta, ni tampoco desfallecer de placer, ni suspirar con riesgo de agotar el oxígeno ni soñar despierta como solía hacerlo cuando vos estabas. Yo eso no lo necesito. ¿Es más o menos eso lo que debo decir, verdad?

A propósito, un poema que me encanta.

Hipótesis científica
Cristina Peri Rossi
“Otra vez Eros”

Nada dice acerca del amor
la hipótesis biológica
de que se trata de una reacción química.

No tengo ningún inconveniente en admitir
que te aman mis jugos interiores
que tu ausencia me intoxica la sangre de negra bilis
que al contemplarte
sube la tasa de mi monóxido de carbono
y los linfocitos se reproducen alocadamente.

Si me pongo lírica
y se me traba la lengua
¿cómo no reconocer que alteras mi metabolismo basal
y entorpeces mis digestiones?

Mis narinas tiemblan
aumenta la presión de la sangre
enrojezco y me altero
o sudo y palidezco.

Mi amor es gutural e instintivo
como el celo de los animales.
Cualquier metáfora que erija
como un vestido sobre la epidermis
será artificio.

Y sin embargo,
cuando te hablo,
evoco leyendas antiguas:
Tristán, Iseo, la cruel Turandot,
Dido, la enamorada, y la indiferente Helena
se amontonan en mi boca,
viajan,
en ríos blancos de saliva.

Hipótesis científica
o cultura,
lo mismo da:
mis vísceras no distinguen,
aman, sin preguntarse qué es el amor.

4 comentarios:

  1. Hay una película que me encanta, que trata de explicar qué sucede cuando nos enamoramos. (Claro que no se puede explicar, pero es un intento)

    http://www.youtube.com/watch?v=WmVvJDiqVws

    Me gustó tanto la película, que el año pasado me puse a jugar con el editor de video, y salió esto:

    http://www.youtube.com/watch?v=URE1TqYA6l0

    (Es sólo una pequeña parte de la historia)

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  2. Awww... ya quedó en mi lista de pelis pendientes.
    Además Jared Leto... me explica que pasa cuando me enamoro? :P Tengo que verla jaja.
    Gracias por la recomendación, muy tierna tu edición.

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  3. Tendrás sobredosis de Jared Leto en esa película, aparece de todas las maneras posibles :P
    (Hasta maquillado como un anciano). Es de lo mejor que vi últimamente, realmente una gran película...

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    Respuestas
    1. La acabo de terminar de ver!, me encantó. Densa es. Voy a hacer un post, me dejo muchas impresiones.
      Gracias por la recomendación. :)

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