17 junio, 2012

Lo incierto

-¿Cuándo la gente se muere le duele?
-Depende, a veces en el momento pero luego ya no duele nada aquí.
-¿Si tito se muere ya no le duele?

La muerte es un adiós que duele a quien se queda, socialmente aprendemos a decir que es un hasta luego pero nadie ha regresado de la muerte para asegurárnoslo; nos queda decir de consuelo que la muerte acaba con los dolores terrenales, si le siguen otros de inframundo no lo sabemos pero al menos cesan los de aquí.
Tener un familiar que sufre a causa de una enfermedad te hace pensar si en realidad el egoismo de quererlo con vos es amor de verdad, retenemos porque así pensamos que es el amor, la muerte nos asusta no por dolorosa, sino porque es incierta en ambos mundos, aquí por un qué será sin vos y allá por el qué será de vos.

Por eso si le decís a alguien que te preparás para la muerte de otro es terrorífico, no digás eso- te dicen, te ven como si fueras cruel o indolente, pero ¿no es más cruel aferrarte a alguien a pesar de su dolor?
Cuando mis sobrinos me preguntan cosas como estas, se me hace muy fácil llenar sus mentecitas con fantasías, hablarles del cielo de los perros y la cabra con el leoncito pero honestamente no sé la respuesta, sé que si tito se muere me duele a mí, a mi mamá, a mis hermanos, a la familia, a los amigos, a los vecinos, al perro, a todos pero a él no sé; por eso se me hace injusto que alimentemos una idea errónea de la situación. La muerte es incierta pero no siempre lo incierto es malo. Desde que somos niños nos enseñan a temerle a lo incierto, todo debe estar fríamente calculado y establecido, la desazón nos carcome porque hay miedo a lo inesperado.

Desde ayer estuvimos planeando una gran fiesta para papi y la familia pero hoy amaneció un poquito mal así que cambiamos los planes, quiso hacer un esfuerzo pero fue imposible. Terminamos todos en su cuarto viendo una película, luego mi mamá nos echó para que descansara; afuera nos quedamos hablando de lo de siempre: travesuras infantiles, sus castigos, etc. pero en una de tantas mi hermana se atacó a llorar. Les explico: en mi casa yo soy la llorona, estoy siempre a una lágrima de una historia, mi hermana por su parte está en la etapa adolescente de culpar a todos por todo, de hecho convencerla a quedarse a una reunión familiar es toda una tarea, entonces verla así me partió el corazón. Ese fue el día del padre, mis sobrinos y yo no hicimos presentación este año, he estado llena de cosas y ellos están más grandes que no quieren hacer ridículos jaja. 

El día del padre siempre ha sido un evento en mi casa. Ahora las circunstancias lo han cambiado un poco. Cuando era niña nos hacían levantarnos muy temprano para sorprender a mi papá, era todo un ritual despertarlo. Hoy antes de venirme, me fui de puntillas a despedirme, no quería despertarlo así que le di el besito en el aire, no necesito despertarlo para que sepa que lo amo.
Pienso que quizás se ha equivocado mucho pero ha sido lo mejor papá que supo ser, que lo que soy se lo debo y que le debo tanto que no podría pedirle más, lo incierto ya no me asusta, ha sido papá hasta el final y su último regalo ha sido enseñarme a aceptar lo incierto.

4 comentarios:

  1. Hay mucha belleza en tu manera de expresarte. Al terminar de leer, me quedé pensando, en por qué se me hace tan difícil comentar tus entradas. Y creo haber encontrado una respuesta, y es que no se puede comentar la belleza, sólo se la puede admirar.
    Gracias por tanta belleza!

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  2. tu padre te dejó la mejor de las enseñanzas.....

    un post muy hermoso....

    Un abrazo...¡¡¡

    Déjame que te cuente
    www.dejamequetecuente.net

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    Respuestas
    1. Gracias, guapa.
      No había visto tu nuevo dominio, jeje al rato no es tan nuevo :P
      Saludos

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