08 marzo, 2013

Feliz día...

Un día para vos, mujer. El mundo te concede un día para vos.


Un día en que puedas caminar sin sentirte vulnerable, que no debas cruzar la acera ni rendirle pleitesía al grupo de patanes de la esquina. Que no pongan en entredicho tu capacidad basados en el género que llevas, que no te juzguen por los hijos que no tienes o por el anillo que no quieres, que ser mujer no dependa del rol que obstentes. 
Vos pedís un día de tregua, sin golpes, sin sentencias de tu género, sin violaciones a tu dignidad, sin etiquetas del sexo que tienes o no debes, sin reglas de vestimenta, sin prototipos de cuerpos perfectos, sin que ser mujer signifique llevar tantas cargas.
Y mientras vos soñás con ese día, otra lo llora cuando sujeta su sexo que duele, cuando calla su voz porque su voz no existe para nadie, cuando en su realidad ser mujer es un grillete que condena.

Y el mundo me habla de un día. Un día nomás. Un día de postal virtual. 
Y yo no entiendo de qué sirve un día si esos asquerosos me miran y me ultrajan, si el cuerpo de mi hermana sigue siendo un bien que se vende, si su honra depende del precio que paguen.

Mundo, ofreceme un día pero un día en serio, que sea tan feliz que se haga eterno.