12 mayo, 2013

¡Ay, cómo me gustas!

-Ay, como me gustas. :3
-Jaja... ¿en serio? ¿qué te gusta?



Me gusta
tu sonrisa arbitraria, esa que sujeta mis ojos a tu boca.
Cuando procedés con esa malicia acostumbrada,
y no importa si lo preguntás o lo exigís,
yo tengo que cederlo todo;
cuando pierdo la noción de las horas con vos,
y tenemos un lenguaje nuestro de miradas,
chistes y sonidos solo de nosotros,
que confunden al resto y a nosotros nos hace reír;
cuando tu paciencia es tan grande como mis manías,
y tus abrazos me aplacan los miedos,
y le das con ellos cordura a mis ideas;
cuando todo es tan fácil como mirarnos
y el resto se da por sucesión natural del instinto.
 
Me gustás vos
y eso que hacés en mi alma.

05 mayo, 2013

Mi blog culiolo

-¿Qué pasó con su blog culiolo?
-Ahí está mi blog culiolo.

Amo mi blog, a veces lo dejo rezagado pero ocupa una parte importante de mi vida. Aquí entre nos, les cuento que mis días de insomnio, me leo... ¿suena raro? ¿narcisista? ¿masoquista? Quizás un poco de todas.
Cuantas más lunas pasan más gracia me hace mis delirios, mis muertes violentas y todas mis memorias sangrientas. Me olvidaba yo de esas historias hasta que me las recuerdan algunas letras y se hacen tan vivas como la última vez que las lloré aquí. Qué buena la amnesia es, curativa como glóbulos blancos que reconstruyen la escena y reparan los daños, que malo es arrancar las costras de la cicatrización, tan curioso como masoquista es hurgar un poco en las heridas.

Pasa la media noche y hay un gato en el techo, no me gustan los gatos en la noche, tienen esa mirada terrible asesina y no hay luna hoy que proteja, hay en su lugar muchas estrellas y jazz. Hoy hace una noche como para escribir poemas, como decir te extraño pero la vida me parece buena, tanto que quiero solo disfrutar la nohe desde la ventana, sin pasar frío, sin decir nada hasta que mis pensamientos se apaguen y mi blog culiolo quede ahí diciendo todo por mí. 

Buenas noches.

02 mayo, 2013

Amémonos hasta morir...

-O hasta la muerte mejor.
-Más allá de ella.

¿Has tenido un amor adolescente por quien sentías que morías? 

Yo una vez lloré. 
Tanto que pensé que moría. 
Tanto que llegué a secarme.
Una vez me dijo que se moría.
Que se moría sin mí... 
Pero han pasado los años y sigue vivo, 
más vivo que nunca. 
Es extraño, porque en aquella época
los dos nos moríamos 
de querernos y no querernos;
porque, según nuestra sinrazón,
nos amábamos hasta morir.
Lo irónico es que nunca nos morimos.

AMOUR


He estado pensando en el amor... sí, a veces me da por pensar en el amor. Tenía semanas enteras de no ir a casa de mis papás, ya saben: el trabajo, los estudios, obligaciones, todo. Aprovechando el feriado, me pasé la tarde entera allá y cerré el día en el cine... viendo Amour
Es una película francesa sobre una pareja de ancianos, ella enferma hasta agonizar y él la cuida, el final es muy impactante pero, en mi opinión, lo más angustioso es la larga y triste espera que parece eterna antes de llegar a ese final. Soy de esas personas que siempre llora en el cine, en lugar de comer palomitas, siempre hay historias en mi cabeza a las que recurro con las que me hago un mar. Ayer sentí como una presión en el pecho, pensé en mis viejitos, en que en realidad no he amado a nadie hasta morir y que "su" frasecita "me muero" era tan ilusoria como lo que sentíamos. Si nosotros los jóvenes amantes supiéramos qué es el amor, no lo conjugaríamos con tanta prisa en una frase, probablemente no haría falta una frase...
Mis papás casi nunca se dicen "te amo", él la mira cuando se aleja y ella, ella en las noches le hace una sopa de chayote que a él le encanta. Él es extraño, suele enojarse por todo, hay tantas cosas que le gustan a su modo y no acepta nada distinto. Ella es tan callada. 
Una vez yo escribí en este blog que te amaba hasta enmudecer... y luego escribí y escribí tantos poemas (es que sufro de exceso de palabras dichas). Yo creo que ella se calla de puro querer o de algo que le duele pero como a él le duele más su enfermedad, ella se calla la de ella.

A OJOS CERRADOS


Anoche pensé en otra película que en su momento no fue tan trascendente pero ahora que la evoco, me recuerda toda esta cosa tan horrenda. A ojos cerrados es una película costarricense, una historia similar, quizás más sencilla. Una pareja de ancianos, ella muere sin avisar y él debe superarlo, su nieta y él inician un viaje hacia eso. ¿Cómo "obligás" a alguien a que siga con su vida cuando su vida se ha ido?

A veces cuando hablo con ella, me parece que el motor que la mueve trasciende mi comprensión, yo amo mucho a mi papá porque es mi papá y pues siempre hizo lo mejor que pudo; pero a veces me cuesta comprender porqué lo quiere ella, si no tiene obligación de hacerlo, más cuando se porta cómo se porta... Siempre se lo decía yo... "no hable así de su papá" siempre me decía. Hace varios años dejé de cuestionárselo. Me gusta ir a la casa solo a verla, cómo lo cuida y se des-vive por él.

Cuando has pasado la mayor parte de tu vida con una persona, despedirse no ha de ser fácil; si mi vida sos vos y todos los recuerdos que tenemos juntos, me quitan la vida quitándote de mí. Si la muerte empezara a quitarte de mí, yo me aferraría con las uñas, con los dientes, con todo lo que puedo pero si vos ya no pudieras aferrarte, yo no podría pedirte más. Esa sí sería la soledad tan desolada de Benedetti. Amarse hasta morir cobra otro matiz, amarse hasta la muerte y quizás un poco más.