31 diciembre, 2014

¡FELIZ AÑO 2015!


Son más que 2015 años, son millones de años formando este pequeño espacio de tiempo para que habitemos en él. Lo sé, tengo abandonado el blog, ha sido un 2014 caótico pero tan bendecido que no podía dejar de pasar a saludarlos y dar gracias por todas las bendiciones que me han ocurrido. Tengo dos angelitos mirándome y hacen que el 2015 sea prometedor, hora de comportarme en forma prometedora.
¿Qué tal vos?


11 noviembre, 2014

El mundo que espero de vos


El mundo que espero de vos
no tiene mucho de arte,
no tiene versos,
tiene un café en la mañana
y una nota de amor en mi almuerzo,
es un mundo de cosas simples
pero tan sagradas como la mirada inmensa
que inspira la forma absurda
en la que colocas las velas.

Lo confieso:
Siempre finjo que duermo
y te espío a hurtadillas de mis pestañas,
te siento levantarte y caminar de puntillas,
ir a la cocina para buscar desesperado
entre los cajones.
Casi me siento tentada
a gritar “¡en la gaveta de en medio!”
Oculto la sonrisa enorme
que me provoca saber
que estás... siempre estás.

Porque estar es más importante que ser.

Estar es el amor
en forma del queque de cumpleaños
que cargas en tus manos.
Estar es que los años
que paso con vos deberían contar el doble
por perfectos, justos y consoladores.

Hay momentos nuestros
que se hacen rituales.
Me llenas la nariz de lustre,
yo te digo que el pelo no,
imitas mi voz de chicharra
y el día empieza,
mi vida empieza un año más.

Al gato más gato,
al gato que supo cómo enamorar a esta gata.

Te amo

16 febrero, 2014

Espacio


-Espacio.
-¿Espacio?
-Sí, un poco de espacio.
-Te doy el espacio sideral si querés.
-No, no es eso, estamos porque queremos estar.
-Y el espacio es no querer estar...

Y la puerta se azota y cuento tus palabras y las mías y si las sumás no alcanzan; si las restás, te debo o me debés, por lo menos, una disculpa.
¿Lo digo yo o lo decís vos? Pero alguien tiene que decirlo.

¿Empiezo yo? Mis despertares con vos son la prolongación de mis sueños de noche. Cuando me ataca el insomnio te veo dormir, perdés lo apuesto cuando dormís pero te veo y pienso que sos más allá de lo que yo siempre quise.
Odio pelear con vos. Odio que una palabra se convierta en el espacio sideral. Odio sentirme tan cansada, estresada y agobiada y no tener tiempo; odio no haberme quitado los zapatos y ya estar discutiendo con vos por cosas tontas... Y tal vez, sí tenés razón y en el espacio sideral hay tiempo para una pausa. Tal vez es que me haga falta hacerme astronauta o es que has redescubierto tu lado romántico, ese que regalaba estrellas y pintaba soles para mí y ahora estás dispuesto a darme el espacio sideral.